Carta al Ministro de Cultura Educación y Ciencia

 

SR- Mnistro de Cultura Educación y Ciencia.

Las personas abajo firmantes, recogiendo el sentir de miles de profesores interinos que desarrollan su trabajo en la función pública docente, exponemos:

El incumplimiento permanente y estructural de la Administración del Estado tanto central como autonómica, en el reconocimiento de las necesidades educativas ha conducido a que en la Enseñanza Pública existan en la actualidad unos 35.000 profesores que bajo la fórmula de funcionario de empleo interino han ingresado en la función pública. La creación de dicho colectivo por la Administración, bajo dicha figura ha convertido de hecho, lo que la ley concebía para situaciones de "urgencia y necesidad" en una vía continuada de prestación de servicios en la función docente, año tras año, en unas condiciones laborales precarias. Calificadas así, incluso por el Consejo Escolar del Estado.

Sorprendentemente, la Administración ni ha puesto coto a lo que, desde autorizadas fuentes jurídicas no es sino un fraude de ley objetivo, ni ha arbitrado mecanismos que salvaguardando los derechos fundamentales reconocidos en la Constitución, sirviesen para contrapesar la mala planificación en materia educativa. Por el contrario utilizando mecanismos perversos se transgreden los derechos más elementales de este profesorado, queriéndonos culpabilizar de la situación creada única y exclusivamente por la Administración. Y aplicando la fórmula del más salvaje liberalismo económico, dicha Administración explota el vacío legal de estos profesores disfrutando de sus servicios mientras le son útiles y despidiéndolos impunemente sin previo aviso y sin indemnización cuando dejan de interesarle, pretendiendo ignorar la relación laboral.

Cuando el colectivo exige que se respeten sus mínimos derechos laborales como trabajadores y su derecho a la estabilidad como docentes fijos, la Administración y algunos sindicatos responden con la "teoría" del funcionariado de carrera. Teoría que ha sido incapaz de aplicar en ningún sector de la Administración. Los profesores interinos no somos trabajadores autónomos, sino que hemos sido llamados por la Administración para prestar servicios docentes en la función pública, siendo seleccionados para ello en cumplimiento de los principios constitucionales de igualdad, mérito, capacidad y publicidad, mediante baremos públicos y transparentes.

Dados los largos años en que esta situación se prolonga y el gravísimo daño que se está  infringiendo a las personas de este colectivo, entendemos y exigimos que ha llegado el momento de dar una solución coherente y racional a esta kafkiana situación que está  despilfarrando un capital profesional con amplia experiencia.

No dar solución a esta problemática no generar  sino m s y nuevos conflictos. La cuestión sólo puede resolverse asumiendo la relación laboral del interino y el derecho adquirido de estos trabajadores a ser docentes fijos, abordando las modificaciones legales que fueran necesarias.

Por todo lo expuesto, el abajo firmante, recogiendo el sentir del colectivo solicita la apertura de una urgente mesa de diálogo sobre esta cuestión y la celebración de una entrevista con Vd.